El 16 de septiembre se celebra en México el Día de la Independencia porque esa fecha marca el inicio de la guerra que, en 1810, puso fin a casi 300 años de dominio español y dio origen a México como nación soberana. La noche del 15 de septiembre, con el Grito de Independencia a las 23:00 horas, los mexicanos de todo el país y del mundo se unen para conmemorar ese momento fundacional con orgullo, tequila y pachanga.
A los mexicanos nos encanta la pachanga. Bajo el menor pretexto ya estamos organizando la fiesta: ¿se va el primo a vivir fuera? Fiesta. ¿Ya regresó? Fiesta también. ¿Es viernes? Fiesta. ¿Es miércoles? Fiesta igualmente. Por pretextos para celebrar con amigos y familia, no paramos.
Pero hay una noche en especial en la que todos los mexicanos, e incluso los extranjeros que nos visitan, celebramos al mismo tiempo. Una noche al año en la que todos los que nacimos en esta tierra nos unimos con orgullo patrio para conmemorar el mismo momento: la noche del Grito de la Independencia de México.
Esa noche se conmemora el inicio de una guerra que duró 11 años, de 1810 a 1821, y que concluyó favorablemente para los mexicanos. Gracias a ella logramos independizarnos del dominio español y recuperar nuestra soberanía como nación. Tomamos las riendas de nuestro propio país. ¿Merece una fiesta conmemorativa cada año? Por supuesto que sí.
El 16 de septiembre de 1810, el cura Miguel Hidalgo y Costilla tocó la campana de la iglesia del pueblo de Dolores, Guanajuato, y reunió a la comunidad para que se levantara en armas contra el dominio español. Ese llamado, conocido como el Grito de Dolores, marcó el inicio de la guerra de independencia. Cada 15 de septiembre a las 23:00 horas, ese momento se conmemora en todas las plazas y municipios del país con la ceremonia del Grito de Independencia.
Los mexicanos somos muy de nuestro país. Podemos vivir fuera, viajar a otros lugares, conocer nuevos horizontes, pero siempre llevamos en el alma lo mexicano. No se nos quita ni con lo paseado. Ya lo dice la canción:
"México lindo y querido, si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido, y que me traigan aquí."
Volvemos a nuestra tierra y nos sentimos finalmente en casa. Nada como nuestro sentido del humor, nuestra comida, nuestra música, nuestros paisajes y esos ejemplos de solidaridad que nos definen como pueblo.
Habitamos un territorio extenso y variado, con regiones, climas, cocinas y gente de todo tipo, pero todos mexicanos al final. Golpeados por crisis y por mil problemas, pero siempre en pie de lucha, echándole ganas todos los días. Somos un México grande no solo en territorio, sino también en proyectos. Eso es lo que celebramos: que no nos rendimos, que miramos hacia adelante, que tenemos motivos y recursos para ser un país todavía mejor.
La independencia fue el primer paso, uno muy importante y digno de conmemoración, pero el trabajo para mejorar la gran comunidad de gente tan variada como somos nunca termina. Desde entonces y hasta ahora, luchamos para que el bienestar nos llegue a todos los que habitamos y compartimos esta tierra tan querida, tierra que nunca olvidamos por más lejos que nos encontremos.
Gracias a la independencia empezamos a construir nuestra identidad como mexicanos, a dar valor a lo nuestro por encima de lo extranjero. Somos un país que empezó a reconocerse como tal gracias a esa lucha que inició un 16 de septiembre y que culminó con el gran regalo de convertirnos en una nación soberana. Fue gracias a esta independencia que pudimos empezar a construirnos como mexicanos, a pensar y trabajar en nuestro proyecto de nación.
Como mexicanos, sabemos que no hay pachanga sin tequila, y mucho menos en un festejo tan mexicano como este. Tequila, Jalisco, es la tierra que vio nacer la bebida nacional de México, y celebrar el 16 de septiembre aquí tiene un peso simbólico que ningún otro lugar puede igualar. Las calles empedradas, los campos de agave azul y el aroma de las destilerías hacen de esta noche algo completamente distinto a cualquier otra celebración.
Casa Sauza celebra cada año la Noche Mexicana en la hacienda Quinta Sauza: mariachi en vivo, gastronomía mexicana tradicional y degustación de tequilas en el mismo lugar donde se produce tequila desde 1873. Los detalles del evento de 2026 estarán disponibles próximamente.
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El 16 de septiembre se celebra porque marca el inicio de la guerra de independencia de México en 1810, cuando el cura Miguel Hidalgo y Costilla llamó al pueblo a levantarse en armas contra el dominio español. Esa guerra duró 11 años y culminó con la independencia de México en 1821, convirtiendo al país en una nación soberana.
El Grito de Independencia es la ceremonia conmemorativa que se realiza el 15 de septiembre a las 23:00 horas en plazas y municipios de todo México. El representante del gobierno toca la campana, ondea la bandera mexicana y pronuncia las frases tradicionales del llamado histórico de Miguel Hidalgo. Cada año, millones de mexicanos en el país y en el mundo se unen a esta celebración al mismo tiempo.
El 15 de septiembre es la noche del Grito de Independencia, la ceremonia conmemorativa que se realiza a las 23:00 horas. El 16 de septiembre es el día oficial de la Independencia de México, declarado día de asueto nacional. Las festividades principales tienen lugar la noche del 15, mientras que los desfiles y actos cívicos formales se realizan el 16 durante el día.
Las frases más comunes del Grito de Independencia son: ¡Viva México!, ¡Vivan los héroes que nos dieron patria!, ¡Viva la independencia nacional! y ¡Vivan nuestras instituciones! Las frases exactas varían según la versión y el representante que conduce la ceremonia, pero todas conmemoran el llamado original del cura Hidalgo en 1810.
En Jalisco, las principales opciones para celebrar el 16 de septiembre son las plazas públicas de Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan y Tonalá, y el